LA MESCLA Los granos de cacao que se usan para fabricar chocolate sólido se procesan de modo diferente a los granos utilizados para el cacao en polvo. Primeramente, una mezcla cuidadosamente seleccionada de la parte comestible del centro de los granos; una vez tostados y molidos, se mezcla con azúcar pulverizada y enriquecido con manteca de cacao, no necesariamente extraída de la misma partida de granos. La masa pasa a continuación a por el mélangeur, una máquina redonda con una base rotatoria horizontal sobre la cual pasan unos pesados rodillos deslizantes. Después de la mezcla, la pasta de chocolate tiene la apariencia de una masa de pan bien trabajada. En la fabricación del chocolate con leche se añade leche en polvo o dulcificada y evaporada al resto de los ingredientes.
EL REFINADO
A continuación la pasta pasa por una serie de cinco rodillos, cada
uno de los cuales gira a una velocidad más alta que la anterior. Se
va haciendo mas fino a través de los rodillos, y al emerger del quinto,
la película es delgadísima. Luego de esto, se introduce en una
máquina que remueve el chocolate líquido suavemente durante
una semana para que el sabor del chocolate se enriquezca al mismo tiempo que
se hace más suave, y la textura alcanza esa consistencia esencial de
pasta aterciopelada.
EL TEMPLADO
El chocolate se introduce en unas enormes ollas para la fase del templado,
donde es removido cuidadosamente enfriado mientras aún permanece en
estado líquido. Es un proceso algo complejo dado que la manteca de
cacao contiene varios tipos de sustancias grasas con diferentes puntos de
fusión y solidificación. Si la masa del chocolate se enfría
demasiado lentamente, determinadas sustancias grasas permanecen líquidas
y se separan de la masa, depositándose en forma de capa en la superficie
cuando el chocolate se solidifica. El proceso del templado provoca rápido
enfriado de la masa y se distribuyen más uniformemente los diversos
tipos de sustancias grasas.
Después del templada, el chocolate tiene que convertirse en tabletas
se introduce en unas máquinas de moldear, mientras que el que será
empleado como relleno se introduce en unas máquinas especiales de rellenado.
CHOCOLATE
NEGRO
El chocolate negro, también llamado sin leche o amargo, debe contener
un mínimo de un 34 % de cacao puro, aunque cuanto mayor es la proporción
de cacao mejor es el chocolate. Hasta hace poco tiempo, el chocolate negro
con un contenido de un 30 % de cacao puro era considerado chocolate de alta
calidad. Actualmente, el mínimo exigido de cacao es de un 60%, y los
chocoadictos incluso prefieren que la proporción sea de un 70-80% el
chocolate negro de alta calidad contiene poco azúcar. El hecho de añadir
azúcar al chocolate ha sido comparado con el de añadir sal a
la comida. Hay que utilizarla para mejorar el sabor, pero no para destruirlo.
CHOCOLATE
CON LECHE
Para algunos entendidos, el chocolate con leche no puede ser considerado autentico
chocolate, aunque hay algunas marcas de una calidad excelente. Una buena marca
puede contener un 40 % de cacao, sin embargo la mayor parte del producido
industrialmente contiene un 20% y tiene un alto contenido en azúcar,
a menudo de hasta un 50%.
CHOCOLATE
BLANCO
Este tipo de chocolate es básicamente manteca de cacao sin apenas cacao
sólido, con azúcar y leche. Tiene la misma intensidad de sabor
que el negro. Se vende sobre todo por su valor estético o porque proporciona
un atractivo contraste de color en los bombones.